Fauna de Gimnasio

Como ya sabemos, el trabajo se hace mejor acompañado que solo. Pero mucho cuidado con esta fauna de gimnasio, sobretodo si te encuentras como acompañante a uno de estos personajes del gym por que quizás no puedas desarrollar todo tu trabajo.

Estos son algunos ejemplos:

El ligón

Este ser en sus ratos de gimnasio no da el 100% con las mancuernas, lo da con las chicas. Dedica más tiempo a mirar a las posibles presas y a entablar conversación con ellas que a entrenar. Es fácil que se desconcentre y puede liarla con las mancuernas, así que mejor no estés muy cerca suya.

El principiante

Es aquel que con cada máquina descubre un mundo nuevo. Cuando lo ves utilizar las máquinas no sabes si ayudarle o echarte unas risas. Su ignorancia puede hacerte perder tiempo a ti y para eso esta el monitor. También tienes que entender que todos hemos empezado así.

El narcisista

La máquina más utilizada por este sujeto es el espejo. Si puede hacer el ejercicio delante del espejo mejor, y si no, tu tranquilo que ya buscará él la forma de hacerlo para poder verse.

El “excusas”

Este es más difícil de ver por los gimnasios. Va al gimnasio feliz pero casi como obligación. Te causará impresión la sutileza y facilidad con la que puede encontrar excusas para no aparecer por el gimnasio.

El cantante

Lo vas a escuchar si o si. No te escapas. Lo necesita. Puede tararear lo que va sonando en la radio o puede asombrarte con la música que se encuentra dentro de su cabeza en ese preciso momento. No te escaparás.

El ‘todo pa mí’

Si en el ejercicio que se dispone a hacer le hacen falta dos pesas, el cogerá unas 4-6. Porque mejor que sobre que que falte. Luego es posible que no las use todas. En este espécimen, el ansia por probar con distintos pesos le hace olvidar que el gimnasio no es solo para él.

El ‘selfies’

No podía faltar la sensación del momentohaciéndose fotos desde el primer ejercicio hasta el último de la rutina. Para él, si no compartes tus ‘selfies’ en las redes sociales no eres nadie, da igual lo que hagas. Es más, utiliza las selfies como prueba de lo que ha hecho. Porque para él, si no hay selfie que lo demuestre, no ha existido ese momento.

El ‘batallitas’

Todo un clásico. Te contará todo lo habido y por haber, te corregirá posturas si es necesario e incluso te invitará a una caña después de entrenar. Recuerda que si lo que quieres es avanzar, habla lo justo con él. Fuera del gimnasio ya tal.

El ‘exhibicionista’

Tiene una constitución fuerte con un buen cuerpo y se lo quiere demostrar a todo el gym, hasta al de la limpieza. Lo verás con trapos ajustadísimos (si por él fuera iría a pecho descubierto). Es un habitual de cualquier gimnasio que se precie. Todos, repito, todos los gimnasios tienen este tipo de fauna. Es algo que cuando compras un gimnasio, estos seres ya te van incluídos en el paquete.

El ‘garrafas’

Si necesitas hidratarte un poco, fíjate en él. Viene siempre bien equipado y no para de beber después de cada serie. Seguro que a los 2 litros diarios llega de sobra solo entrenando. Puede acompañar el agua con algún que otro batido de proteínas, aunque esto es más propio del prototipo anterior.

El ‘gritón’

Es la analogía de una mujer de parto. Podríamos llamarlo el parto de los hombres. Aléjate de él, si quieres preservar tus tímpanos, claro, porque en cada ejercicio provocará que todo el gym se gire a ver qué le pasa. Es un espectáculo, sobre todo en ejercicios que requieren gran esfuerzo como el press banca.

El ‘veterano’

Por último, entrando al vestuario después de tu duro entrenamiento, podrías encontrarte con el hombre mayor más simpático sin camiseta. El perfil es el de jubilado que aprovecha muy bien el tiempo haciendo un poco de deporte.

Pues bien estos son los prototipos de gente de gimnasio más extendidos mundialmente, claro que hay muchos más… ¿Eres alguno de ellos?

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *